Blog de la actriz Ana Cuesta

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REVIEW BUGABOO BEE 5

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Hoy quiero haceros un análisis a fondo del nuevo Bugaboo Bee 5, comentando sus principales características y las mejoras que ofrece frente a su antecesor el Bee 3.

En el video podéis encontrar toda la información.

Si tenéis cualquier duda no dudéis en dejarme un comentario. Gracias

 

 

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

Quiero ser mamá blogger

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

 

La vida es un camino maravilloso lleno de trampas. Hay que aprender a adaptarse a cada etapa y exprimirla al máximo. Nunca olvidemos que cada día que se va ya no vuelve. Alimentemos al niño que llevamos dentro con ilusiones y sueños porque solo ellos saben disfrutar sin más.

Los últimos diez años mi vida han sido una auténtica montaña rusa que en momentos me ha hecho perder el norte y sentirme realmente desorientada y sola. Desde mi perspectiva actual, pasados diez años que dejé la casa de mis padres para sumergirme de lleno en el mundo adulto, puedo ver que hasta de los malos momentos siempre se puede sacar algo positivo y aprender algo bueno.

Hace poco mas de 10 años entraba en la Escuela de Arte Dramático de Sevilla para cumplir mi sueño: ser actriz. Cuando estaba en segundo curso rodé mi primera película, Déjate caer de Jesús Ponce. Ahí empezó mi carrera como actriz profesional. Rodé otras películas como Rivales de Fernando Colomo o series como Arrayán para Canal Sur televisión.

También por aquel entonces monté mi propia compañía de teatro con nuestra ópera prima Apuntes para una copla bajo la magnífica dirección de Estrella Távora. También en esos años de descubrir el mundo conocí al que hoy es mi marido y decidí probar suerte e irme con él a México, a la aventura, aprovechando un proyecto que le había surgido en DF. Pero volví a Madrid en unos meses para rodar con Emilio Aragón su primera película Pájaros de papel, acompañada por grandes compañeros como Carmen Machi, Imanol Arias o Lluis Homar. Iba de una cosa a otra como arrastrada por una maravillosa marea que aún me permitía coger aire entre ola y ola.

Justo después de rodar Pájaros de papel y en mi mejor momento como actriz, nació Carmen, mi primera hija. Ella le dio a mi vida un nuevo sentido. Sin dejar nunca mi esencia de aventurera y apasionada, todo cambió de lugar. Ahora ella era lo más importante. Sinceramente lo era y lo es. Pero ello no impidió que siguiera trabajando. Grabé Los Hombres de Paco y El Barco en 2010, o La soledad del triunfo en 2011 dirigida por Álvaro de Armiñán entre otras. Incluso me licencié en Arte dramático después de varios años de paréntesis. Fueron unos años de mucha exigencia en los que crecí a marcha forzada.

En este momento, y como madre treintaañera de tres niños, después de haber vivido en varias ciudades, estudiado una carrera, hacer un master, trabajado como actriz en el cine y la televisión española, de montar mi propia compañía de teatro, de ser profesora de teatro para una compañía adolescente… siento la necesidad de retomar mi vida laboral, de ampliar mi mundo personal. De esta necesidad surge este blog.

El mejor papel de mi vida es, sin duda, el de MAMÁ, y ahora mamá blogger.

¿Por qué ahora? Y ¿por qué bloguera? Pues porque sí. ¿Por qué no?

Porque ser mamá es una experiencia apasionante y porque ser actriz es una vocación incontenible. Y así, metiendo ambas cosas en una coctelera surge este proyecto que arranco hoy lleno de ilusión y ganas. Que me permite seguir siendo una mamá implicada y dedicada, compartir mis experiencias sobre la maternidad, hablar sobre lactancia, embarazos, plantear dudas y resolver otras.

Ahora tengo tres hijos, vivo en Sevilla, mi marido vive y trabaja África y yo me encargo de ellos 24 horas al día 7 días a la semana sin ayuda. Necesitaba una actividad que supusiera una vía de escape y una forma de enriquecimiento personal más allá de la maternidad, que fuera flexible en horarios y que no estuviera supeditada a un lugar físico concreto. Este blog cumple todos los requisitos y suma algunos otros. Me parece muy enriquecedor poder compartir lo que en estos años como madre he podido aprender y seguiré aprendiendo.

Me gusta ser una madre aplicada y dedicada, disfruto de la crianza y sé que es algo que se agota, que el tiempo se lleva consigo y que no vuelve atrás. Pero soy una mente inquieta y quiero más. Quiero mi parcela de intimidad, mi momento de soledad, de placer. Y para ello creo este blog que espero que os guste y os ayude a resolver dudas, a entreteneros, a desconectar, a reír y a disfrutar, también, tanto como yo. La vida es el camino y hay que vivirla como viene. Intentemos aprender a disfrutar de lo bueno y a afrontar lo malo de la mejor manera posible.

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

Mamá, actriz, estudiante y ama de casa con 26

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

 

Pues así, recién cumplidos los 26 y sin pensarlo ni planearlo, me vi de un año para otro sumergida en una vorágine de actividades absolutamente desbordantes. Quería acabar mis estudios, tenía que atender mi casa, no pensaba renunciar a mi carrera como actriz y por supuesto tenía y quería criar a mi hija Carmen. Había que hacerlo todo y bien y el día no tenía más horas por más que yo lo desease.

Como podéis ver no morí en el intento, aunque me costó mas de una amistad y media melena… ¡como poco!

Desde luego que no soy la primera mamá que trabaja y cría a un bebé, admiro a cada mamá que cada día da lo mejor de ella misma en su casa y fuera de ella.

El día que decidí irme a México, supuso un claro punto de inflexión en mi camino del que hablaré detenidamente en el próximo post. Pasé de vivir en casa de mis padres sin tener más ocupación ni preocupación que sacar adelante mis estudios a ser yo la madre y tener todas las ocupaciones y preocupaciones sobre mi espalda. Un cambio demasiado brusco. Mucho en muy poco tiempo. Hoy veo con claridad que las razones por las que la lactancia no funcionó en mi primer embarazo. Entiendo que sufriera depresión postparto y que mi matrimonio pasara por su primera y peor crisis.

Si pudiera volver atrás seguramente pensaría algunas cosas dos veces y planificaría con más cabeza y menos corazón. O no, seguramente, volvería a hacerlo igual. Me movía la pasión por mi profesión, el amor romántico, las ansias de conocer el mundo. Definitivamente me gusta tirarme a la piscina sin pensarlo mucho.

Siempre he sido buena estudiante, metódica, muy autoexigente y excesivamente organizada. Precisamente, estas cualidades fueron las que me salvaron en mi recién estrenada maternidad.  Confeccioné un horario en el que cuadraba todas mis tareas y del que no podía salirme. En función del horario de la Escuela de Arte Dramático  y de la Guardería en la que matriculé a Carmen, fui rellenando los días con tiempo de ensayos, de estudio, de ir a la compra, de lavar la ropa, de estudiar textos, de llevar a Carmen al parque y demás actividades que llenaban mis semanas sin espacios en blanco.

¡Un panal elaborado y complejo donde todo cupo, hasta dormir de vez en cuando!

Lo que recuerdo más doloroso de aquella etapa es la soledad. Lo he entendido con el tiempo, pero entonces no sabía porqué amigos de toda la vida iban desapareciendo de mi lado. Me dejaban sola. Tampoco me sentí apoyada por mi marido. Él tardó más tiempo en hacerse cargo de aquellos cambios y en asumir la nueva etapa. Por suerte aparecieron nuevas amigas, mamás todas como yo, con las que compartir tardes de parque y charla y echarnos una mano.

Aconsejo a todas las mamás que siempre que puedan lleven a sus bebés al parque. Es una actividad de lo más completa, para los niños es genial porque aprenden a socializar, a compartir, practican la motricidad, el lenguaje, les da el sol y el aire… Y para las mamá es la mejor terapia. Ponemos en común nuestras dudas, criticamos a las suegras, nos reímos juntas y sosegamos nuestro estrés. Media hora de parque al día con tu bebé es la mejor terapia postparto al alcance de todos. Yo tengo grandes amistades forjadas en el parque que hoy en día son una parte insustituible de mi vida.

Fueron dos años en los que no me daba tiempo a pensar mas allá, solo a sobrevivir a cada día. Pero pasó, todo pasa. Aprobé mis estudios con nota, rodé varias películas y series, aprendí a llevar una casa economizando el tiempo al máximo y me convertí en la mejor madre que supe ser para Carmen.

 

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

La aventura mexicana

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de México

 

Mi aventura en México fue corta pero intensa. Dejó huella. Era la primera vez que me iba de casa y la primera vez que iba a convivir con mi entonces novio. Primeras veces del otro lado del océano a miles de kilómetros de mi familia.

Recuerdo despidiéndome de mis padres y de mi tía en el aeropuerto con las tarjetas de embarque ya en la mano, las emociones a flor de piel y las lágrimas amenazando con salir a raudales. De repente suena el teléfono:

– Ana, mañana tienes un casting para la nueva película de Emilio Aragón.

Era una oportunidad de oro. Por megafonía llamaban para embarcar mi vuelo. Tenía que decidir en segundos. Se me hicieron horas. Me fui, no sin dudas. Había hecho ya muchos castings durante el año que viví en Madrid sola y ahora quería vivir mi aventura Mexicana. Una vez más fue mi corazón quien eligió el camino.

Cuando las cosas tienen que ocurrir, ocurren. Así lo creo yo. Y esa película tenía que ocurrir.

Aterricé en un país nuevo, otro mundo distinto al que yo conocía. Tenía mucho que ver, que probar, que aprender, que descubrir. La mejor manera , la más sencilla y rápida de conocer gente y de integrarte en un sitio nuevo es apuntándote a talleres. Me inscribí en un taller de interpretación profesional en la escuela de interpretación de Patricia Reyes Spíndola. Estuve un mes trabajando interpretación para televisión allí. Conocí los estudios de Televisa e hice buenos amigos que aún conservo.

También allí conocí a una mamá como yo ahora, Luzan, mi primera amiga mamá antes de que yo pensara en embarazos y bebés. Mi primera vecina. Con ella me sentía como en casa. Los niños hacen hogar. Alejandro y Emiliano colmaban mi nostalgia de familia. Fue con ellos, viéndolos jugar en los columpios, cuando empecé a imaginar mi maternidad, a tener ganas de ser mamá, de tener mi propia familia. Algo empezaba a cambiar en mi forma de ver la vida.

Finalmente mi oportunidad volvió a presentarse. Me preparé la prueba para Pájaros de Papel desde México, la grabé con mi cámara de turista y la envié a España en un CD. Fue una experiencia única y muy motivadora. Casi dos meses después de haberme despedido de mi familia para irme a vivir a México, volvía a Madrid para rodar una película con grandes actores. Me sentí muy afortunada y disfruté cada segundo de aquel rodaje. Fue el último que hice antes de ser mamá. Carmen nació justo 9 meses después. El día del estreno yo estaba embarazada y a punto de dar a luz. Comenzaba mi etapa de maternidad.

 

 

 

Mama_desesperada

CONFESIONES : ¡Desesperada!

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Desesperada. Hay días en los que estoy desesperada. No se si quiero desaparecer yo o que desaparezcan ellos, mis hijos. Normalmente ésta es una sensación que me va invadiendo a lo largo del día y cuando dan las 8 de la tarde se apodera de mi un “yoquesé que queseyo” que me comería a un niño si pudiera. La maternidad, a veces, se me hace cuesta arriba.

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Son días en los que ya me despierto con cansancio acumulado, porque no he llegado a desconectar del anterior. Normalmente los jueves, que son los peores días porque llevo ya el cansancio de toda la semana encima. ¡Aunque los fines de semana que paso sola con mis tres hijos no se quedan atrás!

Suelo hacer planes con ellos cada tarde. Cuando los recojo del colegio tengo prevista una actividad que les guste y casi siempre con alguna amiga que me acompañe, así los niños se divierten y yo tengo vida social adulta: parque, merienda, piscina, cine, Ikea o bolas.  Y si es fin de semana pues excursión, teatro, parque de atracciones o bricolages y tareas domésticas por ejemplo. ¡Les encanta!

Pero, claro, para tener las tardes y los fines de semana libre, tengo que exprimir las mañanas a tope y hacer la comida, la compra, la colada, bancos, recados, plancha y ¡qué os voy a contar!  con mi bebé siempre conmigo. Y ahora además buscar tiempo para escribir mi blog y estudiar oposiciones. ¡Vuelven a faltarme horas! Soy especialista en equilibrios y malabares con tres niños.

En conclusión, que la maternidad es dura, requiere de grandes dosis de paciencia e imaginación, y tiempo. Y la rutina diaria de nuestra sociedad nos lleva a vivir deprisa, acumulamos cansancio y estrés que va mermando en nuestras ganas de ser mamá y así, llegan los jueves y podemos cantar “desesperada” a voz en grito a la hora de la ducha para reírnos un poco de nosotras mismas y conseguir un plus de energía hasta que se acuesten.

 

¡Ánimo mamás!

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Botiquín para viajar con niños en avión

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Os cuento lo que llevo en mi botiquín básico en los viajes con mis hijos. En concreto esto fue lo que lleve en nuestro viaje a Cambridge el pasado verano. Como viajaba sola con los tres y con Ryanair, lo llevaba como equipaje de mano, ya que no embarcamos la maleta. Por si también os interesa, enlazo mi post sobre cómo volar con niños en avión low cost.

Lo primero que debéis saber es que, viajando con niños, en general, puedes llevar líquidos y comida sin demasiado problema, aunque como ya os cuento en el post de volar con niños, debéis ir con tiempo de sobra al aeropuerto porque pasan más controles que un equipaje normal. Pero al viajar con tus hijos te está permitido llevar su comida, bebida y medicinas. Si van en una maleta embarcada en el maletero del avión no debéis tener ningún problema, en principio. Pero si lo lleváis como equipaje de mano, entonces sí deberéis tener en cuenta mis consejos.

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Tened una cosa presente: Según la normativa de cada aeropuerto y/o pais, os pueden pedir las recetas de los medicamentos que lleváis para permitiros pasarlos por la aduana o el control de equipajes. De hecho, en nuetro viaje a Cambridge, yo no llevaba las recetas y tuve que dejar varias cosas allí. Me permitieron entrar con ello pero no salir. ¡Cosas de aeropuertos! Yo os recomiendo que pidáis una receta de todos los medicamentos que vayáis a llevar en vuestro botiquín para evitar contratiempos y retrasos en el control.

Por otro lado. ¿Cómo decidir qué medicamentos llevar? Yo llevo casi siempre lo mismo, y si viajo a un sitio con menos recursos añado un botiquín de primeros auxilios con tijeras, vendas, esparadrapo, yodo y alcohol y repelente de mosquitos. Y además algun antibiótico genérico ya que a veces no es facil encontrar medicinas en según que sitios. ¡O un médico!

En mi experiencia, aunque vayas a viajar a un destino “civilizado” es mejor llevamos el botiquín preparado desde casa. Que haya de todo no quiere decir que puedas comprarlo. En Alemania, por ejemplo, no te venden ni un paracetamol sin receta. Y cuando vas pocos días de turismo y no conoces el sitio o el idioma puede resultar complicado conseguirlo.

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Por supuesto, si se nos pone un niño malo y no sabemos lo que tiene, o no le baja la fiebre o la cosa es grave, debemos acudir al médico cuanto antes. Los seguros privados cubren tres meses en el extranjero por turismo, y la sanidad publica española también tiene un servicio de asistencia fuera del país, que si no me equivoco tienes que solicitar que te activen antes de salir de viaje.

Como en este caso iba a un destino europero, a casa de una amiga y en Ryanair, viajé con lo básico que yo suelo usar en casa, que ya las mamás sabemos en general tratar un catarro, una urticaria o una fiebre por virus.  Además nuestro pediatra tiene una plataforma de consulta on-line, por lo que viajo muy tranquila de que llegado el caso vamos a poder contar con su diagnóstico y asesoramiento. Os lo he enlazado por si necesitáis usarlo alguna vez.

Teniendo todo esto en cuenta, os enumero lo que llevamos en nuestro botiquín de viajes básico: Antitérmicos, aerosoles porque mis niños son propensos a que se les coja el pecho, mucolítico, cremas antibióticas, antifúngicas y de corticoides por si les pica algo, antihistamínico, un antitusivo, gotas antibióticas para los ojos, y gotas de corticoides orales, un probiótico, suero nasal, spray para las llagas, spray de vitamina E y poco más.

¡Lo mejor es que casi nunca lo necesitamos usar, pero mamá tiene que estar preparada para todo!

¿Qué llevas tú en tu botiquín? ¿Tienes alguna anécdota para compartir? Te animo a dejar tu comentario a continuación.

 

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La magia de la Navidad

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Para mí, lo más bonito de la navidad es la ilusión de los niños. Esa magia que ven sus ojos gracias a la inocencia. Eso es la magia de la navidad. Solo eso.

Hoy puedo volver a vivir esas emociones gracias a mi maternidad. Ahora yo soy la madre y no la niña inocente, pero hay momentos que se repiten casi igual a como los recuerdo desde el otro lado. El de la niña. Me encanta. Me parece mágico. Y me siento niña otra vez, aunque mucho más consciente del valor que tiene poder sentirse así.

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El ejemplo más claro es la ilusión. Ese nerviosismo lleno de ilusión la noche de Reyes. Recuerdo cuando me acostaba y no era capaz de dormirme porque no sabía controlar todas aquellas emociones que tenía dentro. Creer en la magia es algo importantísimo en la vida de un niño. Los mayores debemos procurar que crean en ella y que alimenten la ilusión lo maximo posible porque luego, en su vida adulta, necesitarán esa mochila llena para afrontar otras cosas.

Vivir la ilusión a través de sus ojos de niños me permite viajar en el tiempo con mis ojos de madre.

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Soy capaz de recordar y revivir el placer que se siente cuando tu mamá te cogía en brazos y te acunaba. Ya cuando era una niña “grande” de 5 o 6 años y algo me preocupaba o tenía un mal día, un abrazo de mamá era capaz de curarlo todo. Mi mamá. No necesitaba nada más. Y ahora con mis hijos puedo volver a vivirlo, desde el otro lado, y sentir esa confianza ciega que tienen en que yo puedo arreglar todos los males del universo. Es un superpoder que ellos nos otorgan y solo su amor alimenta.

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Puedo recordar  el miedo terrible que me producía la oscuridad, vértigo. Terror. Y como mi mamá me enseñó a convivir con el miedo y a plantarle cara. A normalizar aquella sensacion desagradable que también forma parte de nuestra vida. Miedo a la muerte, al dolor, a lo desconocido. Fue una etapa dura, y mamá estaba ahí para ayudarme. Como siempre. Siempre está, aunque tenga mas de 30 años y ya no quepa en su cama. Fui una fortunada, lo soy.

La culpa, los remordimientos, el amor, el desamor, la impaciencia, los celos, la envidia, el odio, el desconsuelo, la euforia, la decepción. Emociones que recuerdo, que aprendí a conocer y a ubicar de niña y que ahora veo en mis hijos y reconozco en mí como si fueran mías. Maravilloso. Mágico.

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El trabajo emocional está muy olvidado en los colegios y en la rutina diaria en general. Yo tengo la suerte de haber trabajado mucho la inteligencia emocional en mi carrera como actriz. Y ahora que estoy centrada en mi papel de mamá, pongo en práctica lo aprendido y trabajo con mis hijos para que sean capaces de reconocer y vivir intensamente sus emociones. En mi opinión y experiencia es básico para que se conviertan en personas adultas sanas y felices.

Saber gestionar nuestro mundo interior y a la vez saber estar en contacto con el mundo exterior.

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Os recomiendo varios libros a traves de los cuales podemos trabajar nuestro mundo emocional y el de nuestros hijos: El monstruo de colores, El pequeño libro de mindfulness, El monstruo de la ira, Emocionario, Te quiero casi siempre o A qué saben los besos.

Os invito a trabajar con ellos y vuestros hijos y a contarme vuestras experiencias.

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TRUCOS Y CONSEJOS PARA EMBARAZADAS

embarazo_bebe¡Déjate querer, mujer déjate querer… como canta José Manuel Soto!

Si estás embarazada déjate querer y disfruta lo máximo que puedas, aunque parezca que no, pasa muy rápido y luego lo echarás de menos.

En el primer trimestre de embarazo, y en mi caso también en el segundo, las protagonistas fueron las naúseas y el cansancio. Me iba durmiendo por las esquinas y tenía durante todo el día unas ganas tremendas de vomitar. Es horrible, pero afortunadamente no dura todo la vida, antes de que te des cuenta se te habrán olvidado y tendrás a tu bebé en brazos..

embarazo_bebeOs puedo contar que cuando me quedé embarazada de Gloria, Manuel tenía año y medio y estaba en plena etapa de descubrimiento, no paraba quieto. Y yo no podia tirar de mi alma. Además papi estaba trabajando en África y no podía ayudarnos. Un día fuimos a una actividad en el cole de Carmen y ¡me quedé dormida en la clase! Las otras mamás cuidaron mientras de mis niños. ¡Qué desastre!

embarazo_bebePara las naúseas el mejor remedio es la paciencia. Pasarán antes o después. Y mientras tanto hay algunos trucos que pueden sernos de mucha ayuda. Además del conocido Cariban, por ejemplo, puedes tomar remedios naturales como el jengibre (os enlazo un artículo específico de sus beneficios y posología). Viene genial para levantar el ánimo y aplacar el estómago. Lo hay en polvo, fresco, infusión o caramelizado y se encuentra en herboristerías. Comer poca cantidad y cada poco tiempo alimentos que no sean pesados para el estómago e intentar no estar nunca en ayunas son otras formas de sentirnos algo mejor.

embarazo_bebePor supuesto hay que comer sano y variado. Esto siempre, pero embarazadas más. Toma hierro y ácido fólico, no solo en pastillas sino en alimentos que lo contengan, como espinacas, lentejas o ternera. A mí los complejos de vitaminas para embarazadas me daban más naúseas aún porque contienen aceite de pescado, así que no los tomé. Pero tuve mucho cuidado de comer bien y variado todo el embarazo.

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Desde el principio y hasta después del parto ponte muuucha crema hidratante por todo tu cuerpo, pero sobre todo en la barriga y en el pecho antes de nacer el bebé. Puedes usar la crema que prefieras, no tiene porqué ser para embarazadas. Yo, por ejemplo, usé Lipikar, que es mi crema habitual. Me daba menos calor y no olía a manteca como las antiestrías, que no podía soportarlas. Después de nacer tu bebé y, si vas a darle el pecho, va muy bien usar para los pezones Purelan de Medela. Contiene lanolina pura y es muy buena para prevenir grietas. No necesitas lavarte antes de ponerte al bebe a mamar.

Y ya por último, y si puedes, haz ejercicio. Por lo menos sal a andar. Sobre todo en el último trimestre. Favorece que el bebé se encaje y vaya desencadenando el parto. Mejora la circulacion y evita la retencion de líquidos y que se nos pongan las piernas como elefantas.

Si no es tu primer embarazo ya sabrás todas estas cosas, pero quizás te interese mi post sobre cómo preparar la llegada de un hermanito o sobre los miedos del segundo embarazo. Te los enlazo por si te apetece leerlos.

embarazo_bebe¡Ánimo mamás!

En este post os desvelo mis trucos y secretos como fotografa de mis niños. Ya que os gustan tanto mis fotos y siempre me comentáis sobre ellas, he pensado que os puede gustar saber algunas fórmulas para conseguir que las fotos caseras de tus niños queden dignas de ser colgadas en la pared del salón.

Trucos para hacer buenas fotos a tus hijos

En este post os desvelo mis trucos y secretos como fotógrafa de mis hijos.

Ya que os gustan tanto mis fotos y siempre me comentáis sobre ellas, he pensado que os puede gustar saber algunas fórmulas para conseguir que las fotos caseras de tus niños queden dignas de ser colgadas en la pared del salón. 

Lo primero que os voy a contar es que yo soy muy aficionada a la fotografia desde que era adolescente y tiraba carretes en blanco y negro con mi reflex manual. ¡Ni autofoco tenía! Y luego yo misma revelaba en mi cuarto oscuro. He retratado a primos, sobrinos e hijos de amigas durante mucho tiempo y por puro gusto. Ahí el primer factor a tener en cuenta. El gusto. Esto tiene que gustarte y además hay que tener buen gusto.

La fotografía de niños es muy expontánea. Los niños no posan, ellos viven una situación y es nuestro reto como fotógrafos saber captarlo. A mi no me gustan las fotos posadas y sin vida y memos de niños. Me gusta que cuenten algo, que transmitan. que puedas ver su cara y su personalidad a la vez.

Facilita mucho el trabajo tener una buena cámara. ¡Y saber usarla, claro! Si eres de hacer fotos con el móvil y sin complicarte mucho hazte con un Iphone 7 plus, con su doble objetivo y el modo retrato hace auténticas maravillas: mide la luz automáticamente y con mucha precisión, desenfoca el fondo para que resalte nuestro niño, obtura a gran velocidad aunque haya poca luz evitando que salga movida o que se nos pase el segundo perfecto que queremos captar y porque es sencillísimo cortar luego para arreglar el encuadre.

Si queremos ir mas allá, nada como una reflex para disfrutar disparando. Aunque sea más trabajoso, requiera más formación y postproducción, los resultados no son comparables.

De cualquier manera, os enumero cosas básicas a tener en cuenta:

La luz. Importantísimo que haya suficiente luz. Luz natural siempre mejor que artificial. Evita el flash siempre que puedas. Mejor luz indirecta, es decir, sombra. Sí, la sombra es mejor. El sol produce sombras en las caras que no son favorecedoras y además hace que arruguemos la mirada. Un día nublado es perfecto. O bien un sol de última hora, cálido y suave que da un toque muy romántico.

La profundidad de campo. Esto es, para entendernos, lo que enfocamos y lo que no enfocamos en nuetra foto. Para hacer fotos de niños, a no ser que el paisaje sea maravilloso y nos apetezca retratarlo, mejor desenfocar el fondo. Con el movil se hace a base de filtros y con la reflex en modo manual abriendo el diafragma al maximo o utilizando un teleobjetivo y compensándo con la velocidad de obturación para que la foto no salga quemada o más clara de la cuenta.

Para que lo entendáis, con un lenguaje más cotidiano os lo explico: La velocidad de obturación es el tiempo que el objetivo está abierto. Si lo abrimos mucho tiempo la foto puede salir movida o quemada, velada, porque le ha entrado más luz de la cuenta. Para ello podemos compensar con la abertura del diafragma, que es el tamaño del agujero del obturador, por el que entra la luz en la foto. Si lo abrimos mucho entra mucha luz y si lo abrimos poco, entra poca luz. Jugando con velocidad de obturación y abertura de diafragma podemos conseguir el efecto deseado.

El escenario. Busquemos sitios amplios, abiertos y sencillos. No pongamos al niño delante del bombo de la ropa sucia y al lado de la tabla de la plancha. Un sitio al aire libre, que no tenga nada detrás muy cercano, para que no le robe protagonismo a nuestro hijo. O una pared lisa si no tenemos más opciones. Os diré un truco a los que usáis reflex. La abertura del diafragma de la que os hablaba antes, además de determinar la cantidad de luz que dejamos pasar, conlleva una profundidad de campo determinada. Esto significa lo que sale enfocado y lo que no. Si abrimos mucho el diafragma, habrá menos profundidad de campo, es decir, lo de detrás sale desenfocado. Lo cual nos interesa para retratos. Y además para no quemar la foto habrá que disprar a una velocidad elevada, lo que también nos interesa para fotografiar niños.

El color. Ahora es fácil cambiar una foto de color a blanco y negro con cualquier aplicación. Si hemos hecho una foto a nuestros hijos y van vestidos de mil colores y encima el fondo es morado y tanto color nos distrae pues mejor prescindir de él y poner la foto en blanco y negro. Esto es cuestion de probar y de gustos.

Finalmente la guinda del pastel.

¿Cómo hacer para que nuestro hijo se quede haciéndose fotos y no salga corriendo?

Aquí nuestro ingenio como padres debe agudizarse. Lo mejor es que esperemos a que estén entretenidos haciendo algo y disparemos sin que se lo esperen. No importa que no estén mirando. La foto puede ser bonita igual. Hay que ser pacientes. Podemos cantar una canción con ellos y mientras hacer la foto, contarles un chiste, una historia… cualquier cosa que se nos ocurra para llamar su atención un segundo y estar listos para disparar.

Mi consejo es que no le pidas que pose, porque entonces ni posará ni podrás cogerlo desprevenido.

 

Y si finalmente no conseguimos un buen resultado, hay fotógrafos maravillosos que harán las delicias de toda la familia. Para niños, yo os recomiendo sin duda Érase una vez la luz. Todo lo que hace me gusta y ella es encantadora.

 

Os animo a contarme vuestros trucos y experiencias y a preguntar lo que necesitéis o no hayáis entendido.