En este post os desvelo mis trucos y secretos como fotografa de mis niños. Ya que os gustan tanto mis fotos y siempre me comentáis sobre ellas, he pensado que os puede gustar saber algunas fórmulas para conseguir que las fotos caseras de tus niños queden dignas de ser colgadas en la pared del salón.

Trucos para hacer buenas fotos a tus hijos

En este post os desvelo mis trucos y secretos como fotógrafa de mis hijos.

Ya que os gustan tanto mis fotos y siempre me comentáis sobre ellas, he pensado que os puede gustar saber algunas fórmulas para conseguir que las fotos caseras de tus niños queden dignas de ser colgadas en la pared del salón. 

Lo primero que os voy a contar es que yo soy muy aficionada a la fotografia desde que era adolescente y tiraba carretes en blanco y negro con mi reflex manual. ¡Ni autofoco tenía! Y luego yo misma revelaba en mi cuarto oscuro. He retratado a primos, sobrinos e hijos de amigas durante mucho tiempo y por puro gusto. Ahí el primer factor a tener en cuenta. El gusto. Esto tiene que gustarte y además hay que tener buen gusto.

La fotografía de niños es muy expontánea. Los niños no posan, ellos viven una situación y es nuestro reto como fotógrafos saber captarlo. A mi no me gustan las fotos posadas y sin vida y memos de niños. Me gusta que cuenten algo, que transmitan. que puedas ver su cara y su personalidad a la vez.

Facilita mucho el trabajo tener una buena cámara. ¡Y saber usarla, claro! Si eres de hacer fotos con el móvil y sin complicarte mucho hazte con un Iphone 7 plus, con su doble objetivo y el modo retrato hace auténticas maravillas: mide la luz automáticamente y con mucha precisión, desenfoca el fondo para que resalte nuestro niño, obtura a gran velocidad aunque haya poca luz evitando que salga movida o que se nos pase el segundo perfecto que queremos captar y porque es sencillísimo cortar luego para arreglar el encuadre.

Si queremos ir mas allá, nada como una reflex para disfrutar disparando. Aunque sea más trabajoso, requiera más formación y postproducción, los resultados no son comparables.

De cualquier manera, os enumero cosas básicas a tener en cuenta:

La luz. Importantísimo que haya suficiente luz. Luz natural siempre mejor que artificial. Evita el flash siempre que puedas. Mejor luz indirecta, es decir, sombra. Sí, la sombra es mejor. El sol produce sombras en las caras que no son favorecedoras y además hace que arruguemos la mirada. Un día nublado es perfecto. O bien un sol de última hora, cálido y suave que da un toque muy romántico.

La profundidad de campo. Esto es, para entendernos, lo que enfocamos y lo que no enfocamos en nuetra foto. Para hacer fotos de niños, a no ser que el paisaje sea maravilloso y nos apetezca retratarlo, mejor desenfocar el fondo. Con el movil se hace a base de filtros y con la reflex en modo manual abriendo el diafragma al maximo o utilizando un teleobjetivo y compensándo con la velocidad de obturación para que la foto no salga quemada o más clara de la cuenta.

Para que lo entendáis, con un lenguaje más cotidiano os lo explico: La velocidad de obturación es el tiempo que el objetivo está abierto. Si lo abrimos mucho tiempo la foto puede salir movida o quemada, velada, porque le ha entrado más luz de la cuenta. Para ello podemos compensar con la abertura del diafragma, que es el tamaño del agujero del obturador, por el que entra la luz en la foto. Si lo abrimos mucho entra mucha luz y si lo abrimos poco, entra poca luz. Jugando con velocidad de obturación y abertura de diafragma podemos conseguir el efecto deseado.

El escenario. Busquemos sitios amplios, abiertos y sencillos. No pongamos al niño delante del bombo de la ropa sucia y al lado de la tabla de la plancha. Un sitio al aire libre, que no tenga nada detrás muy cercano, para que no le robe protagonismo a nuestro hijo. O una pared lisa si no tenemos más opciones. Os diré un truco a los que usáis reflex. La abertura del diafragma de la que os hablaba antes, además de determinar la cantidad de luz que dejamos pasar, conlleva una profundidad de campo determinada. Esto significa lo que sale enfocado y lo que no. Si abrimos mucho el diafragma, habrá menos profundidad de campo, es decir, lo de detrás sale desenfocado. Lo cual nos interesa para retratos. Y además para no quemar la foto habrá que disprar a una velocidad elevada, lo que también nos interesa para fotografiar niños.

El color. Ahora es fácil cambiar una foto de color a blanco y negro con cualquier aplicación. Si hemos hecho una foto a nuestros hijos y van vestidos de mil colores y encima el fondo es morado y tanto color nos distrae pues mejor prescindir de él y poner la foto en blanco y negro. Esto es cuestion de probar y de gustos.

Finalmente la guinda del pastel.

¿Cómo hacer para que nuestro hijo se quede haciéndose fotos y no salga corriendo?

Aquí nuestro ingenio como padres debe agudizarse. Lo mejor es que esperemos a que estén entretenidos haciendo algo y disparemos sin que se lo esperen. No importa que no estén mirando. La foto puede ser bonita igual. Hay que ser pacientes. Podemos cantar una canción con ellos y mientras hacer la foto, contarles un chiste, una historia… cualquier cosa que se nos ocurra para llamar su atención un segundo y estar listos para disparar.

Mi consejo es que no le pidas que pose, porque entonces ni posará ni podrás cogerlo desprevenido.

 

Y si finalmente no conseguimos un buen resultado, hay fotógrafos maravillosos que harán las delicias de toda la familia. Para niños, yo os recomiendo sin duda Érase una vez la luz. Todo lo que hace me gusta y ella es encantadora.

 

Os animo a contarme vuestros trucos y experiencias y a preguntar lo que necesitéis o no hayáis entendido.

6 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario