Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

La aventura mexicana

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de México

 

Mi aventura en México fue corta pero intensa. Dejó huella. Era la primera vez que me iba de casa y la primera vez que iba a convivir con mi entonces novio. Primeras veces del otro lado del océano a miles de kilómetros de mi familia.

Recuerdo despidiéndome de mis padres y de mi tía en el aeropuerto con las tarjetas de embarque ya en la mano, las emociones a flor de piel y las lágrimas amenazando con salir a raudales. De repente suena el teléfono:

– Ana, mañana tienes un casting para la nueva película de Emilio Aragón.

Era una oportunidad de oro. Por megafonía llamaban para embarcar mi vuelo. Tenía que decidir en segundos. Se me hicieron horas. Me fui, no sin dudas. Había hecho ya muchos castings durante el año que viví en Madrid sola y ahora quería vivir mi aventura Mexicana. Una vez más fue mi corazón quien eligió el camino.

Cuando las cosas tienen que ocurrir, ocurren. Así lo creo yo. Y esa película tenía que ocurrir.

Aterricé en un país nuevo, otro mundo distinto al que yo conocía. Tenía mucho que ver, que probar, que aprender, que descubrir. La mejor manera , la más sencilla y rápida de conocer gente y de integrarte en un sitio nuevo es apuntándote a talleres. Me inscribí en un taller de interpretación profesional en la escuela de interpretación de Patricia Reyes Spíndola. Estuve un mes trabajando interpretación para televisión allí. Conocí los estudios de Televisa e hice buenos amigos que aún conservo.

También allí conocí a una mamá como yo ahora, Luzan, mi primera amiga mamá antes de que yo pensara en embarazos y bebés. Mi primera vecina. Con ella me sentía como en casa. Los niños hacen hogar. Alejandro y Emiliano colmaban mi nostalgia de familia. Fue con ellos, viéndolos jugar en los columpios, cuando empecé a imaginar mi maternidad, a tener ganas de ser mamá, de tener mi propia familia. Algo empezaba a cambiar en mi forma de ver la vida.

Finalmente mi oportunidad volvió a presentarse. Me preparé la prueba para Pájaros de Papel desde México, la grabé con mi cámara de turista y la envié a España en un CD. Fue una experiencia única y muy motivadora. Casi dos meses después de haberme despedido de mi familia para irme a vivir a México, volvía a Madrid para rodar una película con grandes actores. Me sentí muy afortunada y disfruté cada segundo de aquel rodaje. Fue el último que hice antes de ser mamá. Carmen nació justo 9 meses después. El día del estreno yo estaba embarazada y a punto de dar a luz. Comenzaba mi etapa de maternidad.

 

 

 

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