Entradas

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

Quiero ser mamá blogger

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

La actriz y blogger Ana Cuesta embarazada de su tercer hijo.

 

La vida es un camino maravilloso lleno de trampas. Hay que aprender a adaptarse a cada etapa y exprimirla al máximo. Nunca olvidemos que cada día que se va ya no vuelve. Alimentemos al niño que llevamos dentro con ilusiones y sueños porque solo ellos saben disfrutar sin más.

Los últimos diez años mi vida han sido una auténtica montaña rusa que en momentos me ha hecho perder el norte y sentirme realmente desorientada y sola. Desde mi perspectiva actual, pasados diez años que dejé la casa de mis padres para sumergirme de lleno en el mundo adulto, puedo ver que hasta de los malos momentos siempre se puede sacar algo positivo y aprender algo bueno.

Hace poco mas de 10 años entraba en la Escuela de Arte Dramático de Sevilla para cumplir mi sueño: ser actriz. Cuando estaba en segundo curso rodé mi primera película, Déjate caer de Jesús Ponce. Ahí empezó mi carrera como actriz profesional. Rodé otras películas como Rivales de Fernando Colomo o series como Arrayán para Canal Sur televisión.

También por aquel entonces monté mi propia compañía de teatro con nuestra ópera prima Apuntes para una copla bajo la magnífica dirección de Estrella Távora. También en esos años de descubrir el mundo conocí al que hoy es mi marido y decidí probar suerte e irme con él a México, a la aventura, aprovechando un proyecto que le había surgido en DF. Pero volví a Madrid en unos meses para rodar con Emilio Aragón su primera película Pájaros de papel, acompañada por grandes compañeros como Carmen Machi, Imanol Arias o Lluis Homar. Iba de una cosa a otra como arrastrada por una maravillosa marea que aún me permitía coger aire entre ola y ola.

Justo después de rodar Pájaros de papel y en mi mejor momento como actriz, nació Carmen, mi primera hija. Ella le dio a mi vida un nuevo sentido. Sin dejar nunca mi esencia de aventurera y apasionada, todo cambió de lugar. Ahora ella era lo más importante. Sinceramente lo era y lo es. Pero ello no impidió que siguiera trabajando. Grabé Los Hombres de Paco y El Barco en 2010, o La soledad del triunfo en 2011 dirigida por Álvaro de Armiñán entre otras. Incluso me licencié en Arte dramático después de varios años de paréntesis. Fueron unos años de mucha exigencia en los que crecí a marcha forzada.

En este momento, y como madre treintaañera de tres niños, después de haber vivido en varias ciudades, estudiado una carrera, hacer un master, trabajado como actriz en el cine y la televisión española, de montar mi propia compañía de teatro, de ser profesora de teatro para una compañía adolescente… siento la necesidad de retomar mi vida laboral, de ampliar mi mundo personal. De esta necesidad surge este blog.

El mejor papel de mi vida es, sin duda, el de MAMÁ, y ahora mamá blogger.

¿Por qué ahora? Y ¿por qué bloguera? Pues porque sí. ¿Por qué no?

Porque ser mamá es una experiencia apasionante y porque ser actriz es una vocación incontenible. Y así, metiendo ambas cosas en una coctelera surge este proyecto que arranco hoy lleno de ilusión y ganas. Que me permite seguir siendo una mamá implicada y dedicada, compartir mis experiencias sobre la maternidad, hablar sobre lactancia, embarazos, plantear dudas y resolver otras.

Ahora tengo tres hijos, vivo en Sevilla, mi marido vive y trabaja África y yo me encargo de ellos 24 horas al día 7 días a la semana sin ayuda. Necesitaba una actividad que supusiera una vía de escape y una forma de enriquecimiento personal más allá de la maternidad, que fuera flexible en horarios y que no estuviera supeditada a un lugar físico concreto. Este blog cumple todos los requisitos y suma algunos otros. Me parece muy enriquecedor poder compartir lo que en estos años como madre he podido aprender y seguiré aprendiendo.

Me gusta ser una madre aplicada y dedicada, disfruto de la crianza y sé que es algo que se agota, que el tiempo se lleva consigo y que no vuelve atrás. Pero soy una mente inquieta y quiero más. Quiero mi parcela de intimidad, mi momento de soledad, de placer. Y para ello creo este blog que espero que os guste y os ayude a resolver dudas, a entreteneros, a desconectar, a reír y a disfrutar, también, tanto como yo. La vida es el camino y hay que vivirla como viene. Intentemos aprender a disfrutar de lo bueno y a afrontar lo malo de la mejor manera posible.

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

Mamá, actriz, estudiante y ama de casa con 26

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

Ana Cuesta con su hija Carmen de bebé

 

Pues así, recién cumplidos los 26 y sin pensarlo ni planearlo, me vi de un año para otro sumergida en una vorágine de actividades absolutamente desbordantes. Quería acabar mis estudios, tenía que atender mi casa, no pensaba renunciar a mi carrera como actriz y por supuesto tenía y quería criar a mi hija Carmen. Había que hacerlo todo y bien y el día no tenía más horas por más que yo lo desease.

Como podéis ver no morí en el intento, aunque me costó mas de una amistad y media melena… ¡como poco!

Desde luego que no soy la primera mamá que trabaja y cría a un bebé, admiro a cada mamá que cada día da lo mejor de ella misma en su casa y fuera de ella.

El día que decidí irme a México, supuso un claro punto de inflexión en mi camino del que hablaré detenidamente en el próximo post. Pasé de vivir en casa de mis padres sin tener más ocupación ni preocupación que sacar adelante mis estudios a ser yo la madre y tener todas las ocupaciones y preocupaciones sobre mi espalda. Un cambio demasiado brusco. Mucho en muy poco tiempo. Hoy veo con claridad que las razones por las que la lactancia no funcionó en mi primer embarazo. Entiendo que sufriera depresión postparto y que mi matrimonio pasara por su primera y peor crisis.

Si pudiera volver atrás seguramente pensaría algunas cosas dos veces y planificaría con más cabeza y menos corazón. O no, seguramente, volvería a hacerlo igual. Me movía la pasión por mi profesión, el amor romántico, las ansias de conocer el mundo. Definitivamente me gusta tirarme a la piscina sin pensarlo mucho.

Siempre he sido buena estudiante, metódica, muy autoexigente y excesivamente organizada. Precisamente, estas cualidades fueron las que me salvaron en mi recién estrenada maternidad.  Confeccioné un horario en el que cuadraba todas mis tareas y del que no podía salirme. En función del horario de la Escuela de Arte Dramático  y de la Guardería en la que matriculé a Carmen, fui rellenando los días con tiempo de ensayos, de estudio, de ir a la compra, de lavar la ropa, de estudiar textos, de llevar a Carmen al parque y demás actividades que llenaban mis semanas sin espacios en blanco.

¡Un panal elaborado y complejo donde todo cupo, hasta dormir de vez en cuando!

Lo que recuerdo más doloroso de aquella etapa es la soledad. Lo he entendido con el tiempo, pero entonces no sabía porqué amigos de toda la vida iban desapareciendo de mi lado. Me dejaban sola. Tampoco me sentí apoyada por mi marido. Él tardó más tiempo en hacerse cargo de aquellos cambios y en asumir la nueva etapa. Por suerte aparecieron nuevas amigas, mamás todas como yo, con las que compartir tardes de parque y charla y echarnos una mano.

Aconsejo a todas las mamás que siempre que puedan lleven a sus bebés al parque. Es una actividad de lo más completa, para los niños es genial porque aprenden a socializar, a compartir, practican la motricidad, el lenguaje, les da el sol y el aire… Y para las mamá es la mejor terapia. Ponemos en común nuestras dudas, criticamos a las suegras, nos reímos juntas y sosegamos nuestro estrés. Media hora de parque al día con tu bebé es la mejor terapia postparto al alcance de todos. Yo tengo grandes amistades forjadas en el parque que hoy en día son una parte insustituible de mi vida.

Fueron dos años en los que no me daba tiempo a pensar mas allá, solo a sobrevivir a cada día. Pero pasó, todo pasa. Aprobé mis estudios con nota, rodé varias películas y series, aprendí a llevar una casa economizando el tiempo al máximo y me convertí en la mejor madre que supe ser para Carmen.

 

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

La aventura mexicana

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de mexico

Alejandro y Emiliano, mis vecinos de México

 

Mi aventura en México fue corta pero intensa. Dejó huella. Era la primera vez que me iba de casa y la primera vez que iba a convivir con mi entonces novio. Primeras veces del otro lado del océano a miles de kilómetros de mi familia.

Recuerdo despidiéndome de mis padres y de mi tía en el aeropuerto con las tarjetas de embarque ya en la mano, las emociones a flor de piel y las lágrimas amenazando con salir a raudales. De repente suena el teléfono:

– Ana, mañana tienes un casting para la nueva película de Emilio Aragón.

Era una oportunidad de oro. Por megafonía llamaban para embarcar mi vuelo. Tenía que decidir en segundos. Se me hicieron horas. Me fui, no sin dudas. Había hecho ya muchos castings durante el año que viví en Madrid sola y ahora quería vivir mi aventura Mexicana. Una vez más fue mi corazón quien eligió el camino.

Cuando las cosas tienen que ocurrir, ocurren. Así lo creo yo. Y esa película tenía que ocurrir.

Aterricé en un país nuevo, otro mundo distinto al que yo conocía. Tenía mucho que ver, que probar, que aprender, que descubrir. La mejor manera , la más sencilla y rápida de conocer gente y de integrarte en un sitio nuevo es apuntándote a talleres. Me inscribí en un taller de interpretación profesional en la escuela de interpretación de Patricia Reyes Spíndola. Estuve un mes trabajando interpretación para televisión allí. Conocí los estudios de Televisa e hice buenos amigos que aún conservo.

También allí conocí a una mamá como yo ahora, Luzan, mi primera amiga mamá antes de que yo pensara en embarazos y bebés. Mi primera vecina. Con ella me sentía como en casa. Los niños hacen hogar. Alejandro y Emiliano colmaban mi nostalgia de familia. Fue con ellos, viéndolos jugar en los columpios, cuando empecé a imaginar mi maternidad, a tener ganas de ser mamá, de tener mi propia familia. Algo empezaba a cambiar en mi forma de ver la vida.

Finalmente mi oportunidad volvió a presentarse. Me preparé la prueba para Pájaros de Papel desde México, la grabé con mi cámara de turista y la envié a España en un CD. Fue una experiencia única y muy motivadora. Casi dos meses después de haberme despedido de mi familia para irme a vivir a México, volvía a Madrid para rodar una película con grandes actores. Me sentí muy afortunada y disfruté cada segundo de aquel rodaje. Fue el último que hice antes de ser mamá. Carmen nació justo 9 meses después. El día del estreno yo estaba embarazada y a punto de dar a luz. Comenzaba mi etapa de maternidad.

 

 

 

Mama_desesperada

CONFESIONES : ¡Desesperada!

Mama_desesperada

 

Desesperada. Hay días en los que estoy desesperada. No se si quiero desaparecer yo o que desaparezcan ellos, mis hijos. Normalmente ésta es una sensación que me va invadiendo a lo largo del día y cuando dan las 8 de la tarde se apodera de mi un “yoquesé que queseyo” que me comería a un niño si pudiera. La maternidad, a veces, se me hace cuesta arriba.

Mama_desesperada

Son días en los que ya me despierto con cansancio acumulado, porque no he llegado a desconectar del anterior. Normalmente los jueves, que son los peores días porque llevo ya el cansancio de toda la semana encima. ¡Aunque los fines de semana que paso sola con mis tres hijos no se quedan atrás!

Suelo hacer planes con ellos cada tarde. Cuando los recojo del colegio tengo prevista una actividad que les guste y casi siempre con alguna amiga que me acompañe, así los niños se divierten y yo tengo vida social adulta: parque, merienda, piscina, cine, Ikea o bolas.  Y si es fin de semana pues excursión, teatro, parque de atracciones o bricolages y tareas domésticas por ejemplo. ¡Les encanta!

Pero, claro, para tener las tardes y los fines de semana libre, tengo que exprimir las mañanas a tope y hacer la comida, la compra, la colada, bancos, recados, plancha y ¡qué os voy a contar!  con mi bebé siempre conmigo. Y ahora además buscar tiempo para escribir mi blog y estudiar oposiciones. ¡Vuelven a faltarme horas! Soy especialista en equilibrios y malabares con tres niños.

En conclusión, que la maternidad es dura, requiere de grandes dosis de paciencia e imaginación, y tiempo. Y la rutina diaria de nuestra sociedad nos lleva a vivir deprisa, acumulamos cansancio y estrés que va mermando en nuestras ganas de ser mamá y así, llegan los jueves y podemos cantar “desesperada” a voz en grito a la hora de la ducha para reírnos un poco de nosotras mismas y conseguir un plus de energía hasta que se acuesten.

 

¡Ánimo mamás!

emociones_niños_navidad

La magia de la Navidad

emociones_niños_navidad

Para mí, lo más bonito de la navidad es la ilusión de los niños. Esa magia que ven sus ojos gracias a la inocencia. Eso es la magia de la navidad. Solo eso.

Hoy puedo volver a vivir esas emociones gracias a mi maternidad. Ahora yo soy la madre y no la niña inocente, pero hay momentos que se repiten casi igual a como los recuerdo desde el otro lado. El de la niña. Me encanta. Me parece mágico. Y me siento niña otra vez, aunque mucho más consciente del valor que tiene poder sentirse así.

emociones_niños_navidad

El ejemplo más claro es la ilusión. Ese nerviosismo lleno de ilusión la noche de Reyes. Recuerdo cuando me acostaba y no era capaz de dormirme porque no sabía controlar todas aquellas emociones que tenía dentro. Creer en la magia es algo importantísimo en la vida de un niño. Los mayores debemos procurar que crean en ella y que alimenten la ilusión lo maximo posible porque luego, en su vida adulta, necesitarán esa mochila llena para afrontar otras cosas.

Vivir la ilusión a través de sus ojos de niños me permite viajar en el tiempo con mis ojos de madre.

emociones_niños_navidad

Soy capaz de recordar y revivir el placer que se siente cuando tu mamá te cogía en brazos y te acunaba. Ya cuando era una niña “grande” de 5 o 6 años y algo me preocupaba o tenía un mal día, un abrazo de mamá era capaz de curarlo todo. Mi mamá. No necesitaba nada más. Y ahora con mis hijos puedo volver a vivirlo, desde el otro lado, y sentir esa confianza ciega que tienen en que yo puedo arreglar todos los males del universo. Es un superpoder que ellos nos otorgan y solo su amor alimenta.

emociones_niños_navidad

Puedo recordar  el miedo terrible que me producía la oscuridad, vértigo. Terror. Y como mi mamá me enseñó a convivir con el miedo y a plantarle cara. A normalizar aquella sensacion desagradable que también forma parte de nuestra vida. Miedo a la muerte, al dolor, a lo desconocido. Fue una etapa dura, y mamá estaba ahí para ayudarme. Como siempre. Siempre está, aunque tenga mas de 30 años y ya no quepa en su cama. Fui una fortunada, lo soy.

La culpa, los remordimientos, el amor, el desamor, la impaciencia, los celos, la envidia, el odio, el desconsuelo, la euforia, la decepción. Emociones que recuerdo, que aprendí a conocer y a ubicar de niña y que ahora veo en mis hijos y reconozco en mí como si fueran mías. Maravilloso. Mágico.

emociones_niños_navidad

El trabajo emocional está muy olvidado en los colegios y en la rutina diaria en general. Yo tengo la suerte de haber trabajado mucho la inteligencia emocional en mi carrera como actriz. Y ahora que estoy centrada en mi papel de mamá, pongo en práctica lo aprendido y trabajo con mis hijos para que sean capaces de reconocer y vivir intensamente sus emociones. En mi opinión y experiencia es básico para que se conviertan en personas adultas sanas y felices.

Saber gestionar nuestro mundo interior y a la vez saber estar en contacto con el mundo exterior.

emociones_niños_navidad

Os recomiendo varios libros a traves de los cuales podemos trabajar nuestro mundo emocional y el de nuestros hijos: El monstruo de colores, El pequeño libro de mindfulness, El monstruo de la ira, Emocionario, Te quiero casi siempre o A qué saben los besos.

Os invito a trabajar con ellos y vuestros hijos y a contarme vuestras experiencias.

embarazo_bebe

TRUCOS Y CONSEJOS PARA EMBARAZADAS

embarazo_bebe¡Déjate querer, mujer déjate querer… como canta José Manuel Soto!

Si estás embarazada déjate querer y disfruta lo máximo que puedas, aunque parezca que no, pasa muy rápido y luego lo echarás de menos.

En el primer trimestre de embarazo, y en mi caso también en el segundo, las protagonistas fueron las naúseas y el cansancio. Me iba durmiendo por las esquinas y tenía durante todo el día unas ganas tremendas de vomitar. Es horrible, pero afortunadamente no dura todo la vida, antes de que te des cuenta se te habrán olvidado y tendrás a tu bebé en brazos..

embarazo_bebeOs puedo contar que cuando me quedé embarazada de Gloria, Manuel tenía año y medio y estaba en plena etapa de descubrimiento, no paraba quieto. Y yo no podia tirar de mi alma. Además papi estaba trabajando en África y no podía ayudarnos. Un día fuimos a una actividad en el cole de Carmen y ¡me quedé dormida en la clase! Las otras mamás cuidaron mientras de mis niños. ¡Qué desastre!

embarazo_bebePara las naúseas el mejor remedio es la paciencia. Pasarán antes o después. Y mientras tanto hay algunos trucos que pueden sernos de mucha ayuda. Además del conocido Cariban, por ejemplo, puedes tomar remedios naturales como el jengibre (os enlazo un artículo específico de sus beneficios y posología). Viene genial para levantar el ánimo y aplacar el estómago. Lo hay en polvo, fresco, infusión o caramelizado y se encuentra en herboristerías. Comer poca cantidad y cada poco tiempo alimentos que no sean pesados para el estómago e intentar no estar nunca en ayunas son otras formas de sentirnos algo mejor.

embarazo_bebePor supuesto hay que comer sano y variado. Esto siempre, pero embarazadas más. Toma hierro y ácido fólico, no solo en pastillas sino en alimentos que lo contengan, como espinacas, lentejas o ternera. A mí los complejos de vitaminas para embarazadas me daban más naúseas aún porque contienen aceite de pescado, así que no los tomé. Pero tuve mucho cuidado de comer bien y variado todo el embarazo.

embarazo_bebe

Desde el principio y hasta después del parto ponte muuucha crema hidratante por todo tu cuerpo, pero sobre todo en la barriga y en el pecho antes de nacer el bebé. Puedes usar la crema que prefieras, no tiene porqué ser para embarazadas. Yo, por ejemplo, usé Lipikar, que es mi crema habitual. Me daba menos calor y no olía a manteca como las antiestrías, que no podía soportarlas. Después de nacer tu bebé y, si vas a darle el pecho, va muy bien usar para los pezones Purelan de Medela. Contiene lanolina pura y es muy buena para prevenir grietas. No necesitas lavarte antes de ponerte al bebe a mamar.

Y ya por último, y si puedes, haz ejercicio. Por lo menos sal a andar. Sobre todo en el último trimestre. Favorece que el bebé se encaje y vaya desencadenando el parto. Mejora la circulacion y evita la retencion de líquidos y que se nos pongan las piernas como elefantas.

Si no es tu primer embarazo ya sabrás todas estas cosas, pero quizás te interese mi post sobre cómo preparar la llegada de un hermanito o sobre los miedos del segundo embarazo. Te los enlazo por si te apetece leerlos.

embarazo_bebe¡Ánimo mamás!

lactancia_bebe_teta

CONFESIONES: La teta contorsionista

lactancia_bebe_teta

Alrededor de los diez meses, tu bebé lactante desarrolla unas habilidades gimnásticas innatas que nunca antes habías conocido. El momento de darle el pecho a tu bebé da un giro inesperado y pasa de ser vuestro ratito de descanso, paz, sosiego y apego a ser un auténtico número contorsionista digno del mejor circo. Te sorprenderás de la elasticidad infinita que tiene tu teta y de la gran variedad de formas y posturas que existen para poder amamantar y mamar.

lactancia_bebe_teta

 

Mi bebé en concreto, está completamente convencida de que puede mamar del revés, mirando hacia fuera y no hacia mi, para así poder alimentarse sin perderse nada de lo que ocurre en el mundo. Y para conseguir su propósito adopta las más inauditas posturas. Sobre todo por las noches, cuando mama tumbada. Bueno no. Mamaba tumbada. Ahora yo sigo tumbada pero ella igual hace el pino que se da la vuelta o pone su culo en mi cara, se atraviesa sobre mi, se pone boca arriba y tuerce el cuello como un pollito creando toda una danza de superación para acabar cayendo rendida y resignada a mamar quieta y dormirse acurrucada a mamá.

 

lactancia_bebe_teta

Para mí, la lactancia materna es tan sacrificada como gratificante. Al principio es muy dura y agotadora hasta que consigues instaurarla bien. Entonces es una gozada ademas de cómodo, rápido y barato. No te tienes que preocupar de tomas, de llevar leche y agua, de lavar biberones ni de nada.

Además favorece claramente el apego. Demasiado a veces, porque como la mamá es la fuente de alimentación del bebé, ambos deben estar siempre juntos. Tardas más tiempo en recuperar tu independencia pero menos en recuperar tu figura. Claramente ésta es otra gran ventaja. Dar el pecho ayuda a perder el peso y el volumen tras el parto mucho más rápido que si no lo das.

A mí me compensa de cualquier manera. Esta situación de dependencia se prolonga como mucho un año, aunque lo normal son seis meses,  porque a partir de ahí, aunque sigas con lactancia materna, el bebé empezará con alimentación complementaria y ya podrás ir despegándote un poco de él.



lactancia_bebe_teta

lactancia_bebe_tetalactancia_bebe_teta

Además, alrededor del año, como ya os he contados, los bebés están más preocupados de conocer y descubrir el mundo que les rodea que de comer. Hay muchos que empiezan a comer peor y dejan de ganar tanto peso. Esto es normal, comen menos y se mueven más. Están creciendo y ahora toca moverse y descubrir. Ya no necesitan estar pegados a mama 24 horas al día.

¡Acompañemosle también en esta etapa tan emocionante y mucho más divertida! Crezcamos con ellos y permitámosle crecer aunque sintamos nostalgia de bebé y veamos cómo se van convirtiendo en personitas. ¡Es parte de nuestra labor como mamás!

¿Quieres compartir conmigo tu experiencia con la lactancia? ¡Puedes dejar un comentario aquí abajo!

Sueño_bebe

El sueño del bebé

Sueño_bebe

Cuando te conviertes en mamá, el significado de la palabra trasnochar cambia radicalmente de matiz. Ya no suena a musica disco, amigos y copas. Ahora suena a llanto, bostezos y desesperación. Es mejor que te hagas a la idea de que ya no vas a volver a dormir como lo hacías antes de ser mamá. Pero no pierdas la esperanza, hay algunas fórmulas que pueden ayudarte a pasarlo de forma más llevadera.

En este tema, he de confesaros que he cambiado mucho mi punto de vista desde que empecé en mi andadura como mamá. A Carmen bebé le aplicamos el famoso Método Estivil con tan solo tres meses. Por aquel entonces, yo no contemplaba el colecho, no daba el pecho y no había asumido que dormir toda la noche del tirón ya no era una opción posible. Cayó en mis manos el “Duérmete niño” y me pareció mi salvación.

Os prometo que yo estaba convencida de que era lo mejor para mi bebé y para nosotros. La dejé llorar tal y como pauta el método hasta que una semana después empezó a dormir como una bendita de 9 a 9 con un par de biberones por medio. Lo hice convencida. Segura de que era lo mejor para ella.

A día de hoy lo pienso y me muero de la pena. Ahora mismo no lo volvería a hacer. No lo he vuelto a hacer, de hecho. Manuel durmió en mi cama hasta que nacio Gloria y ahora duerme ella conmigo. Los dos han tomado pecho. Colechar favorece y facilita enormemente la lactancia. Y la lactancia, en mi opinión, facilita y favorece el sueño de la mamá y el bebé sin necesidad de forzar los ritmos. Sin llantos.

cohecho_bebe

Sabiendo que he llegado a esta postura partiendo del extremo opuesto, puedo deciros que en mi experiencia es mucho mejor enseñarlos a dormir durmiendo. Los bebes aprenden por imitación. Están conectados con los biorritmos de las mamás. Llevan 9 meses dentro de nosotras, necesitan nuestro olor, nuestro calor y nuestro ejemplo. Y nosotras, o yo, necesito sentirlos cerca, saber que respiran.

En mi caso, las primeras semanas duermo sola con mi bebé, hasta que la lactancia se instaura y las molestias del parto desaparecen. Hasta que me recupero y mi bebé empieza a diferenciar el dia de la noche y a dormir más seguido. La cuarentena más o menos. A partir de ahí todo es más fácil. Para mí es más cómodo dar el pecho que el biberón, sobre todo para dormir. Lo doy tumbada y casi ni me desvelo.

Imagino que cada mamá tendrá su versión, pero yo que he probado los dos extremos, no tengo dudas. Soy una mamá de colecho y teta. Me encanta. Mucho.

Si os apetece os animo a dejarme un comentario con vuestra experiencia y opinión.

 

 

Vuelta al cole

CONFESIONES: La vuelta al cole

¡Llegó el día, por fin! ¡Bendito colegio! ¡Qué contenta estoy!

¡Ay mi niño, que es muy chico! Pobrecito, qué madrugón. Tantas horas allí solito, sin su mamá. ¡Ya tendrá tiempo de aprender! Si es aun mi bebé.

¡Qué ganas tenía de tener tiempo para mi! Si donde mejor están es en su cole, con sus amigos. Qué bien se lo pasan.

Bien podría parecer una conversación entre dos mamás con puntos de vistas muy distintos en referencia a la vuelta al cole. Pero no. Son todas las cosas que se me han pasado a mí por mi cabeza esta semana previa al esperado momento.

Y es que este verano ha sido muy largo. Casi muero en el intento. Sin vacaciones en la playa ni en ningún lado. En casa. Sola con mis tres niños casi todo el tiempo y con el propósito de lanzar este blog.

Fiel a mi espíritu y a mis ideas, he intentado ser una mamá optimista, organizada, precavida e ingeniosa. Disfrutar del tiempo y aprovecharlo al máximo. Tareas, trabajo, juego, piscina, planes, descanso. Todo tiene su momento. Pero el calor de Sevilla no ayuda y tres meses sin cole es mucho tiempo. Y ha llegado un momento en el que las fuerzas han empezado a flaquear, la inspiración se me ha secado y ya no sabía que hacer con mis niños.

El espejismo del colegio se dibujaba de lo más atractivo. Las dos últimas semanas de agosto han sido de pura supervivencia. Malamadre total. He sacado el armamento tecnológico y quitado las restricciones. Hemos abusado de comida PRE-cocinada y por encargo. Roto los horarios, las rutinas y el orden. Desastre total. O vacaciones a la desesperada. Llamémoslo como queramos. Sobrevivir hasta que empiece el cole y todo vuelva a su lugar es un buen resumen de mi final de verano.

Recuerdo que cuando era mamá primeriza y solo tenía una niña, no entendía porque las otras mamás estaban deseando que empezase el cole. ¡Ilusa de mí! Todo te cae encima. Ahora las entiendo. ¡Y tanto! ¡Bendito colegio!

Cierto es que cuando este acabando el curso me veré igual de desesperada pero en el otro lado de este discurso, deseando que empiecen las vacaciones para poder descansar. ¡Pero, si en vacaciones tampoco descanso!

Llego pues, a la conclusión habitual en todos mis debates sobre maternidad: Ser mamá es el trabajo más duro y mas apasionante que hay.  No descansaremos nunca así que disfrutemos mientras dure y sintámonos afortunadas por ello.

Podéis dejarme un comentario contandome qué tal vuestro verano y vuestra vuelta al cole! Gracias!

mama_blog_bebe

Cómo lo haces sola con tres niños

mama_blog_bebe

Ésta es la pregunta que mas oigo últimamente. Os prometo que no es para tanto. ¡Os voy a desvelar el secreto del éxito!

Organización, rutina y autonomía. ¡Si me sacas de ahí estoy perdida!

El truco, para llevarlo todo para adelante y no perder la cabeza, es la organización. Las rutinas deben estar claras para todos y todos debemos respetarlas. Durante el curso escolar es fácil. En verano hay que soltar un poco más la cuerda, pero aun así se puede establecer una rutina, al menos en ciertos momentos del día. Y por supuesto de vez en cuando hay que saltársela, si no ¡qué gracia tiene!

El segundo factor que entra en juego, en mi caso, es la autonomía de los niños. Desde muy pequeños les enseño a hacerse sus cosas ellos solitos. Mis hijos, desde que cumplen un año empiezan a hacer cosas solos.

Los míos y todos los demás niños pueden lavarse solos los dientes, ducharse y vestirse solos, comer solos, recoger sus juguetes solos o peinarse solos. Todo esto con dos años es absolutamente factible. Siempre bajo nuestra supervisión pero sin necesidad de  intervenir. A los dos años pueden dejar de llevar pañales y van al water solitos. Os dejo un enlace donde os explico como retirar el pañal.

mama_blog_bebe

Y  a partir de tres años se les pueden ir otorgando labores comunes que no entrañen peligro como vaciar el friegaplatos, hacerse el desayuno, preparar la mochila para el colegio o la piscina, hacer sus camas, guardar la ropa doblada o pasar la aspiradora. Además de ayudarnos, los niños están entretenidos y se lo pasan bien. Es una solución perfecta y la clave del éxito. Carmen es la encargada de vaciar el friegaplatos, y Gloria siempre la ayuda muy dispuesta, como veis en la foto. Manuel es mi mejor ayudante con la colada, dobla genial los calcetines y sabe poner cada prenda en su sitio. Le encanta ayudarme y a mi que lo haga.

Aún así, hay días en los que no puedo con mi alma. Los días que estoy sola con ellos se me hacen especialmente duros. Ahora nos toca la vuelta al cole y papi no estará. ¡A ver cómo se nos da!

El sentimiento de equipo y unidad es igualmente importante. El respeto y el cariño siempre deben estar presentes, entre los niños y entre mayores y niños. Hacerlos poco a poco responsables y enseñarlos a empatizar. Que sepan que mamá es una persona con defectos y virtudes que también se equivoca y necesita ayuda. Que no es una superhéroe.

En el fondo no existe una receta mágica, tener hijos pequeños requiere mucha dedicación. Yo afronto mi maternidad con ganas e ilusión. Intento exprimir al máximo esta etapa y ofrecerles cada día la mejor versión de mi misma. ¡Hay días que me sale mejor y otros peor!